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El juanete o hallus valgus y la uña encarnada tienen en común ser muy dolorosas, impedir calzar correctamente, provocarse por alteraciones de los puntos de apoyo en los pies y por último a ninguno de los dos se le da la real importancia que tienen para el paciente que los sufre por ser considerados problemas quirúrgicos menores.
El juanete en general no duele por la deformación ósea sino por la inflamación de una bolsa serosa o bursitis que protege la articulación de traumatismos externos. Como todos saben ocurre en la articulación del primer dedo del pie con el cuerpo del pie o metatarso y se debe al aplanamiento del arco anterior del pie aislado o de ambos arcos, patología que configura el conocido “pie plano”. Al pisar en forma inadecuada el sector anterior del pie se ensancha deformando la articulación proximal del primer dedo que forma una procidencia más o menos destacada de acuerdo a la evolución.
Cuando el juanete está muy evolucionado y se configura una verdadera alteración de la articulación, se debe recurrir a cirugías traumatológicas que requieren en muchos caso hasta la fijación con clavos especiales al primer dedo, pero la mayoría de las veces, el juanete comienza a sufrir cuando apenas es una exostosis o procidencia ósea de la primera falange. En estos casos que son los más frecuentes podemos realizar una mini cirugía ambulatoria eliminando el hueso sobrepuesto, la bolsa serosa que es la que provoca el dolor y dejando equilibrada la articulación. Se realiza con anestesia local en 40 o 50 minutos y el paciente en general puede deambular desde el tercer día.
La uña encarnada es una patología que puede ocurrir en cualquier dedo del pie pero sobre todo ocurre en el primero.
La uña nace encorvada en sus sectores laterales y se introduce en la carne del pulpejo – encarne – dañando sus estructuras.
Para controlar el daño y recuperar el tejido hay que eliminar la uña totalmente o sus sectores laterales que son los que se encarnan. Con anestesia local, se desprende la uña de su matriz y se deja un soporte de acrílico en su lugar. En 21 días nace una nueva uña pero sin problemas.

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